Pasando de los cuarenta

Publicado: 26 septiembre, 2021 en Sin categoría

Escribo el día de mi cumple, bajo el techo de una autocaravana mientras mi familia duerme.

Cuando empiezo a leer por las rrss las primeras felicitaciones, y las típicas frases de lo viejo que es uno ya, jeje.

Pues si, uno ya tiene una edad, y aunque no noto nada nuevo en mi físico, llevo padeciendo dolores bastantes años: mis rodillas, la espalda, el brazo derecho y el cuello, me duelen. Dolor al que uno se acaba acostumbrando y trata de rebajarlo haciendo estiramientos y yendo al fisio de vez en cuando. Y si, alguna pastilla me tomo, claro.

Todo esto viene provocado por haber hecho el bestia, cargando peso indebidamente, el deporte, el jugar con mi nena a ‘peleillas’ o cogerla a hombros, no calentar antes ni estirar después, el ‘poco’ sobrepeso que tengo no ayuda tampoco, y bueno, quizás que sigo el mismo camino que mi padre con la artrosis.

Pero, también quiero seguir otro camino que sigue mi padre, y ahora, con mas tacos y cuidándome un poquito más, pienso seguir con mis deportes y nuestras ‘peleillas’. Y es que, no se vivir de otra manera.

Quizás mucha gente no sabe lo que es tener este tipo de dolores, y la gente que lo padezca, a cada uno le hará sentir/sufrir de diferentes maneras, haciendo que puedas aguantarlo o no. Yo por suerte, de momento convivo bien con estos dolores, no me interrumpe el poner una sonrisa y disfrutar el día a día, pero tengo presente que amigos y conocidos con dolores (y enfermedades) más fuertes, se le hace más cuesta arriba todo esto, y valoro con creces el que pongan buena cara a la vida a pesar de todo.

A seguir luchando.

Cuando las cosas están de pasar

Publicado: 27 agosto, 2021 en Sin categoría

En estas vacaciones nos han pasado un par de cosas de esas que te quedas pensando en la suerte o en el destino que se tiene gracias a los valores que tenemos en nuestro interior:

He vuelto de Asturias con una sonrisa en la cara, lo cual, siempre es habitual cuando pasamos unos días por nuestro sitio preferido de España, pero esta vez ha sido por algo distinto.

Hace un año más o menos que empecé ha hacer paddle surf, más bien, una mezcla de piragüismo ya que uso remo doble y la mayor parte del tiempo voy de rodillas o sentado (llevo a mi hija conmigo y no quiero arriesgar a caernos por ir de pie). Este verano me decidí a llevar la tabla a la playa, todo este tiempo atrás había estado practicando en los ríos y algún embalse, y el primer día, con bandera verde, hinche la tabla con la ilusión que tiene un niño de estrenar juguete nuevo y allí que fuimos Julia y yo, dispuestos a dar nuestro primer paseo por el mar asturiano.

Todo fue bien, nos gustó la experiencia, aquello se movía mas que en el rio por las pequeñas olas, pero todo controlado, sentado, de rodillas, incluso de pie (sin Julia), tenía el control de la tabla a la vez que disfrutaba de las bellas vistas que tiene el paisaje norteño. Es precioso estar en medio del mar, y ver las montañas verdes con sus caballos y vacas pastando a sus anchas.

Pues bien, al siguiente día y con las mismas ganas que el anterior, nos dispusimos a bajar a la playa con tan mala suerte que había bandera amarilla. Pero, teníamos tantas ganas… Así que hablé con el socorrista, le pregunté que como lo veía para la tabla, y me dijo: ‘depende lo experto que seas’. Aún sabiendo que era novato, me vi que me manejaba bien con la tabla el resto de veces, la niña iba con su chaleco salvavidas y los dos estábamos atados a la tabla por si pasaba algo, me olvidé de lo que me decía mi Abuelo siembre en La Antilla: ‘con bandera amarilla, nada de hinchables en el agua’. Y allí que entramos en el agua mientras veíamos las olas…

Al principio, remé hacia dentro lo más rápido posible, para que no nos rompieran las olas, en cuanto pasé ese límite, respiré tranquilo pero, las olas crecían, y tuve que ir más a dentro, hasta que al final pudimos dar un paseo paralelo a la playa sin alejarnos más. Iba hablando con Julia de que guay era esto, que paisajes mas chulos, etc, ella creo que iba tranquila, pero yo por dentro iba pensando el como salir del agua con esas olas tan grandes…

Estuvimos un rato hasta que vi una oportunidad en que parecía que las olas se habían calmado y remé en dirección a la orilla. Cuando llegamos a la zona de olas, sorpresa, no habían menguado como yo pensaba. La primera ola, nos levantó y empujo bastantes metros hacia la orilla, manteniéndonos en la tabla puesto que afotunadamente la ola no rompío encima de nosotros. A Julia le dije que se preparara para la segunda que tendríamos que improvisar según nos remolcase (revolcase) la siguiente ola, todavía con la subida de adrenalina y esa medio alegría nerviosa y miedosa que teníamos de haber salvado la primera ola, vino la siguiente…

Noté la espuma, señal de que nos dio ya rota la ola, y al empujar la tabla, se daleó y salimos disparados al agua. Sumergido a penas dos segundos, pensé -en cuando salga cojo a la niña y nado hacia la orilla-, pero al asomar la cabeza vi a la Julia muy lejos de la tabla, se había soltado su cuerda. Solté el remo que note hundirse con mis pies, nadé hacia Julia asegurándome que yo si estaba atado a la tabla, la cogí del chaleco y nos apoyamos un instante en la tabla para aguantar la tercera ola que nos pasó por encima. En cuanto salimos a flote, nade con un brazo mientras con el otro sujetaba a mi niña que entre lloros me decía que habíamos perdido el remo. Yo la dije: ‘lo importante lo tengo chipi, no te preocupes por el remo, como si perdemos la tabla también’. Y por fin llegamos a la orilla, Julia, la tabla y yo. Cansados, asustados, yo con la preocupación de como estaría la niña, y ella con la preocupación de que nos habíamos quedado sin remo. Y una voz que se repetía en mi cabeza y no paraba: ‘con bandera amarilla, nada de hinchables’ ‘con bandera amarilla, nada de hinchables’ ‘con bandera amarilla, nada de hinchables’… Una vez medio recuperado, vi algo flotar en el agua, era el remo que venia con aire chulesco hacia la arena, me metí en el agua esta vez sin nada y cubriéndome la cintura lo recuperé.

Pasado el susto tanto Julia como yo, nos mirábamos, nos abrazábamos, nos hablamos con la mente diciéndonos, que que razón tenía mi abuelo, que no se nos volvía a ocurrir hacer esta locura.

Pues bien, una de las cosas de la que estoy orgulloso de mi, es que cuando en algo he fallado o de algo me he caído, lo vuelvo a intentar sin dar margen a que me surjan miedos que me impidan intentarlo de nuevo. Por suerte he sabido transmitir ese valor a mi hija. Así que al siguiente día que pudimos ‘surfear’ así lo hicimos.

Bandera amarilla, pero esta vez con el mar más en calma y teniendo claro que no íbamos a adentrarnos tanto en el agua, pensé en hacer un poco de surf sin remos ya que mi tabla es un poco mas estrecha que las de SUP y se puede hacer mixta (paddle y surf). Mientras Julia jugaba con la arena en la orilla, me adentre hasta que me cubrió por la cintura. Las primeras veces, cogía las olas tumbado y me ponía de rodillas, hasta que le fui cogiendo el tranquillo y me fui poniendo de pie. Una sensación de haber conseguido algo más en mi lista de cosas a alcanzar. Ilusión y orgullo pero a medias porque veía que mi niña parecía no querer meterse en el agua, yo tampoco quería insistirla lógicamente, el día anterior se había llevado un gran susto. Seguí cogiendo olas, hasta que una me llevo mas próximo a donde estaba Julia que me había estado viendo de reojo todo este tiempo. Y la volví a preguntar: ‘¿quieres probar tu?’. Esta vez me dijo que si, habitualmente nos retamos en todos los deportes que hacemos juntos, supongo que de verme, tenía un sensación de ‘pique’ sano y miedo a la vez, pero pesó mas el querer conseguir lo que hace su papi. Así que nos metimos en el agua una vez mas los dos, le estuve explicando un poco como hacerlo (túmbate, te empujo cuando venga una ola, corriges rumbo con los brazos, te pones de rodillas y luego de pie), y… así fue, a la primera. Vi una ola buena, mediana, la di un pequeño empujón y como si lo hubiese hecho toda su vida hay que surfeó Julia, tumbada remó con el brazo izquierdo para corregir el rumbo, en cuanto vio que iba recta se puso de rodillas, y rápidamente de pie bajo el asombro de sus papis y abuelos.

No se puede estar mas orgulloso de ella. El día anterior el mar nos dio una lección, pero ese día Julia dio una lección al mundo, se superó así misma y superó sus miedos.

Y bien hasta aquí la primera cosa. La segunda cosa a continuación:

Otro día, fuimos a montar a caballo, al mismo sitio que el año pasado, Julia ya tenía experiencia, y teníamos muchas ganas de repetir la ruta que hicimos por el bosque y playa de agua azul turquesa.

Julia (esto nos lo dijo después) estaba deseando montar a caballo pero no quería dar un paseo solamente, ni tan siquiera trotar. Quería sentir la velocidad y sensaciones que siente Fortu cuando galopa con Spirit. Cosa que era casi imposible porque en estos paseos, lógicamente los monitores se aseguran que sea algo tranquilo y seguro para los clientes.

Pero, cuando las cosas están de pasar…

Montamos Beatriz, Julia y yo junto con otra familia también de tres (mamá, papá e hijo). Y nos pusimos en marcha siguiendo al monitor que nos guiaba hacia el bosque. Enseguida notamos que la mamá de la otra familia, iba muy nerviosa y cada paso que daba su caballo por el sendero de tierra, era un grito o susto por parte de ella. Hasta que al final dijo lo que todos nos estábamos esperando: ‘quiero bajarme del caballo’ marrón para el guia puesto que tuvo que parar al resto, ir a por el caballo de la señora, llamar a compañeros suyos para que la recogieran, etc, etc…

Lo malo, que en todo ese tiempo, le había transmitido miedo también a su hijo. Por lo que él también empezó con gritos y sustos que fue contagiando a los animales. En una de esas, su caballo se giró al sentido contrario donde íbamos el resto, supongo que buscando a su compañero que se habían llevado junto a la mujer. Tano el niño como el padre no atendían a las ordenes del guía para que el caballo les hiciera caso, estaban bloqueados y atemorizados (exagerando la situación real de lo que estaba pasando).

Al final el monitor tuvo que ir a por el chico. Nos dijo que esperásemos nosotros tres en el sitio que nos paramos, pero… los caballos sentían que cada vez el grupo se estaba disolviendo y de repente el mio giro y empezó a correr para alcanzar al guia, al de Julia le entró las mismas así que galopó detrás del mio…

Mientras intentaba no caerme, quería girarme para ver como iba Julia porque solo iba pensando que se me mataba a esa velocidad. Cuando por fin pude girarme y verla, allí estaba Julia, con una sonrisa de oreja a oreja galopando con su caballo sintiendo el aire y diciendo: ‘yuju!! esto es lo que quería!!’

Cuando llegamos al guía, nos miraba con cara de asombro, me preguntó que años tenia la niña, yo le dije 6 para 7, y se asombró aun más. Todo el camino de vuelta fue la anécdota que iba comentando el monitor: ‘¡ha galopado, esta niña ha galopado, increible!’ se lo iba contando a sus compañeros.

Julia feliz de cumplir su sueño que, por casualidades de la vida pudo hacer. Si no llega a ser por esa familia temerosa, no lo consigue, jeje.

Nosotros, una vez más, orgullosos de ella porque en todas las situaciones, nuestra niña es una VALIENTE.

Politikeando

Publicado: 31 julio, 2021 en Sin categoría

Vaya vaya lo que nos toca aguantar ultimamente.

Este post va a ser breve ya que no me gusta hablar mucho de este tema. Pero algunas veces no queda otra.

No me gusta ver que lo que nos venden los de arriba, les hagan creer a los que siempre han luchado por los derechos y libertades, que van a tener lo que siempre han querido. Cuando disimuladamente (y cada vez más porque parece que no nos enteramos) nos meten la misma mierda que nos llevan metiendo desde que se ‘instauró’ la democracia (dictadura capitalista para los amigos).

¿Creéis que estamos mejor que cuando gobernaba el otro bando? por que yo sigo viendo lo mismo: grandes empresas aprovechándose del ciudadano, corrupción de políticos sean de donde sean, sanidad y educación pésimas, atrasos en los medios tecnológicos y físicos de entidades publicas y un largo etc…

No, que es que eso lo llevamos arrastrando con los otros y estos vienen a arreglarlo: ‘YUNAPOLLACOMOUNAOLLA‘.

Aquí todos los partidos y grandes empresarios vienen a lo mismo, a llenarse los bolsillos mientras hacen leyes y normativas absurdas para que los de a pie estemos enfrentados los unos con los otros todo el puto día para no salir a la calle y protestar por lo que verdaderamente importa.

Pero claro, ahora tu votante del partido actual, bajas la cabeza porque no puedes decir nada en contra, o si. Yo creo que tienes el mismo derecho a protestar, porque lo que te prometieron no se cumple, o te vas a contentar por que ahora puedes decir ‘todEs’… Pues, yo casi preferiría decir que todAs las carreteras españolas están bien asfaltadas, por ejemplo.

En fin, como diría Cifu, tranquilo majete en tu sillón. Que de vuelta de las vacas empieza el futbol… no nos vaya a sentar mal pelear por nuestros intereses. Un abrazaco.

Peligro, criaturas frágiles…

Publicado: 29 junio, 2021 en Sin categoría

Que época nos toca vivir eh??

A menudo veo a muchas familias que, como nosotros, entiendo que tienen el privilegio de tener hijos (y por favor entiéndase de cualquier género que me da mucha pereza hacer el subnormal como algunos políticos), que están bien de salud, tienen una energía tremenda, grandes cualidades, inteligencia, etc…

Pero esos padres, les ‘protegen’ como si tuvieran algún problema de salud importante… sin dejarles hacer, también algunos sin dejarles decir y sin dejarles pensar. Esos padres que bien por miedo o porque creen que sus hijos no van a ser capaces, solo les dejan jugar con cosas que no puedan accidentarse, osea, con nada. No recuerdan cuando ellos eran pequeños las de batacazos que se han dado intentando subir un tobogán al revés, o aprendiendo a montar en bici (patines, etc).

Eso si, que gracia me hace que esos mismos padres, en el momento que les apuntan a un actividad o deporte, pretenden que sean ‘cristianosrronaldos o mesis’ desde el primer día, pero si no les habéis enseñado ni a correr… claro que para algunos se conforman con que sus hijos vistan y peinen como el deportista de moda, total tampoco esos millonarios últimamente saben hacer la O con un canuto. Y total si algo hace mal sus hijos, la culpa no es de los padres ya, la culpa es del entrenador.

Y eso es lo que se inculca a los hijos, valores podridos, y miedo. Generación de cristal, un cristal sucio, embarrado por el poco interés de los progenitores.

Kustom Kulture..

Publicado: 15 mayo, 2021 en Sin categoría

Buenas, este post va a ser distinto a los demás. Espero lo lean aquellas personas a las que este mundillo biker, le toque de cerca…

En primer lugar decir, que con unos 190.000km a mis espaldas hechos en moto, desde el 2007 y habiendo tenido 3 monturas diferentes (Daelim Daystar, Honda Shadow VT750C y mi actual Honda VTX1300S), perteneciendo a un Grupo Motero Custom desde 2014 y viviendo esta cultura desde entonces, para nada me considero un ‘motero’ puro, ni alguien que pueda contar grandes experiencias. Lo que si puedo decir y aconsejaros es que si no se da importancia a montar en moto, todo lo demás no importa para nada…

Y es que últimamente veo muchas cosas que no me molan, mucho motero de teclado, mucha hipocresía, mucho borrego, esos que le importa más la imagen que sentir las verdaderas sensaciones que da tener una burra entre las piernas y los valores que eso desarrolla de compañerismo y respeto.

No os voy a explicar como funciona este mundo, tampoco soy el más adecuado, y el que está en esto lo sabe de sobra y el que no, pues no necesita entenderlo. Pero lo que antes se hacía con esfuerzo ahora se hace deprisa y corriendo, dejando por el suelo esa verdadera hermandad que había entre la gente biker. Cada vez más se piensa en como salir en los medios, el contar cuantas personas han asistido a las concentraciones, y olvidando que lo mismo, la moto esta cogiendo polvo en la cochera y lo mismo está haciendo tu casco en el cuarto, la ropa quizás se te quede pequeña sin darte cuenta… y los guantes están acartonados porque no les lubricas con tu sudor cada fin de semana (si, ha quedado muy guarro).

Y por que doy tanta importancia a montar en moto y olvidarse de lo demás?? Pues no porque me olvide de las personas, al contrario. Montar en moto implica quedar con tus hermanos, o encontrarte con gente por el camino que comparten tus mismos valores, y eso es muy grande. Ya os digo que no soy nada en este mundo, a lo largo de esta vida he conocido a personas que si que podían contar historias que hicieran sentir con más detalle todo lo que quiero explicar yo en estas lineas pero… seguramente esas personas pasen de estar sentados frente a un ordenador y estén haciendo más y más kilómetros.

De lo que si que puedo presumir es que por montar en moto, he conocido a gente a la que ahora puedo llamar MI FAMILIA, y puedo asegurar que esos ‘Bros’ no son cambiantes cada año… son los mismos de siempre, los que se que con o sin chaleco, matarían por mi y mis niñas, al igual que yo lo haría por ellos y los suyos de sangre. Esos que se que no me van a dar la espalda ante situaciones complicadas, que defenderán este grupo con uñas y dientes.

De este anterior párrafo, si que puedo hablar con seguridad, sintiéndome 100% puro, teniendo unas grandes experiencias, sabiendo que a solidarios de verdad no nos gana nadie, que hermanos como estos no son fáciles de encontrar en cualquier lado. Y todo esto lo ha hecho la moto: muchas rutas, muchas risas, muchas comilonas (si no, no seríamos nosotros), muchas conversaciones con una cerveza en la mano y sobre todo mucha ayuda cuando alguien lo ha necesitado, esas preocupaciones que tenemos todos con todos por ver que estemos bien. Eso vale millones…

A todo el que estos valores se les haya olvidado… les aconsejaría una cosa, monta en tu moto, vete solo, despeja tu mente, y cuando lo tengas claro monta en moto con los tuyos, si no sientes lo mismo, no son los tuyos, busca a gente que tenga tus mismos sentimientos, sin prisas, no seas impaciente, todo llega… así como el tiempo dejará a cada uno en su lugar…

Repartiendo…

Publicado: 30 abril, 2021 en Sin categoría

Vaya vida nos toca vivir… creo que este post va a ser de los especiales.

Desde que empecé a escribir en este blog haya por el año 2005, decidí poner mis quejas y críticas, pensando que sería un medio de desahogo que usaría poco, puesto que afortunadamente, soy una persona optimista que he sabido quitar de mi vida las malas cosas que me rodeaban, a veces ignorándolas, a veces, a patadas…

Pero, desgraciadamente, cada vez se ven más malas cosas, y aunque no me rodeen de cerca, empieza a afectar aunque estén lejos. Porque entre otras cosas, afectan a mi gente.

No es posible que con todos estos años que llevamos de… ¿democracia? no nos hayamos dado cuenta de que da igual que politicucho esté en el poder (digo politicucho, porque el cargo político desapareció hace años ya… se fue cuando llegó la incultura, la corrupción y lo absurdo), que da igual que partidos nos gobiernen porque todos son absolutamente iguales. Y no me cansaré de repetirlo hasta la saciedad. El día que uno de esos, gane un sueldo honesto, pasee por las calles donde reside, tenga una conversación con la gente de tu a tu, cara a cara, vea el estado de las aceras, árboles, carreteras, parques, etc… Y el dinero del que disponga ese gobierno desde el Ayto. de cada ciudad o pueblo, lo destine al buen funcionamiento de todo lo anterior, y sobre todo a ayudar a los ciudadanos, sin pensar egoístamente en hincharse los bolsillos, en ponerse medallas, en imagen… Ese día volveré a tener confianza en los políticos. Y no no hablo solo por lo que veo en la tele o redes sociales, hablo por experiencias que he tenido a lo largo de estos años, por cosas que veo a menudo.

Si parte de culpa se la llevan los políticos, la otra parte se la lleva los ciudadanos…

De unos años para acá la gente se ha vuelto más egoísta, más necia, mas violenta y mucho más irrespetuosa, en resumen, más imbécil. Lo podemos ver en varios puntos:

  • COCHES: Personas que se hipotecan de por vida con coches de lujo pero que no llevan de serie los intermitentes… cambian de carril sin avisar dando un volantazo como queriendo pasar por encima. Esos son los mismos que aparcan en doble fila, o cruzados, o en medio de la carretera porque piensan que mientras sacan dinero o recogen una carta de correos, no va a pasar nadie. También se les puede ver en los colegios e institutos, son los que tienen medio coche metido en la puerta de la clase… que es que sus hijos no saben andar…
  • REUNIONES: Gente que cuando están en un grupo, no saben estar callados, el caso es hablar y hablar, aunque no sepas una mierda del tema, hablan, y gritan, y si no se les escuchan, gritan más, y si les contradices, se les hincha la vena porque a cuñadismo no les gana nadie, le tienes que dar la razón como sea (por no darle una ostia que al parecer eso queda feo, lo de berrear no, pero hacerle callar si, en fin…).
  • JOVENES: recuerdo que cuando íbamos ha hacer botellón, normalmente al pinar, después de beber, recogíamos todo y lo tirábamos a un contenedor cuando llegábamos al pueblo. No nos metíamos con nadie, y si por no saber beber alguien se ponía tonto, le dábamos un ‘toque’ antes de que algún mayor lo hiciera y se nos cayese la cara de vergüenza. Como ahora, vamos… ya no hay discreción, los botellones donde mas se les vea, y luego como me cuesta mucho levantarme del banco para tirar las cosas a la papelera que tengo a medio metro, lo tiro al suelo, y las botellas de cristal bien rotitas, no sea que a la mañana siguiente venga un crio al parque y no se corte… También llevan un sonido vomitivo a todo volumen (paso de llamarlo música) para reclamar la atención de la gente, pensando que los demás dirán hay están los que molan, cuando en realidad pensamos, hay vienen los idiotas que pena de no poder darles con un bate en toda la gorra…

Y así nos va, y más cuando a todo esto le sumas un tercer bloque: los medios de comunicación. De un tiempo para acá, todo es meter miedo, exagerar, ser reclamos de audiencias, sin importan un pijo la veracidad de la información.

Todo es, alerta naranja por lluvias y fuertes tormentas, uis, quedaros en casa que caen cuatro gotas y te vas a despeinar el flequillo.

Las vacunas, maaaalas, está muriendo gente por las vacunas, es solo un 0,003% pero ponlo en un titular de 10×10 y en negrita, que las muertes por covid no importan tanto, la vacuna es una de las soluciones para que se termine todo esto, pero da igual, quiero medallas, vamos a crear confusión e inseguridad a la sociedad, y ya de paso metemos algún bulo por las redes sociales que mola. Y vamos a rellenar más tiempo los informativos con futbol (que no deportes) que con noticias importantes, que no interesa que la gente sepa lo que se cuece.

Hace tiempo que perdí la esperanza de que juntos íbamos a luchar por nuestros derechos, por la libertad, por las injusticias, pero cada vez, nuestro sillón de casa tiene mas la forma de nuestro cuerpo porque nos vence más tocarnos los huevos mientras nos quejamos, que salir y protestar. Y claro, cada vez nos tienen mas divididos, al final luchamos entre nosotros como borregos…
Menos mal, que ni todos los políticos, ni todas las personas (mayores y jóvenes), son como las descritas hoy aquí, sigo teniendo esperanza que esto explote por algún sitio y salgamos a la calle de una santa vez a reclamar lo que verdaderamente nos importa.

Toma y daca

Publicado: 31 marzo, 2021 en Sin categoría

Que tiempos nos toca vivir…

Cada vez más veo cosas que no me molan, menos mal que sigue siendo fácil apartarlas de tu mirada, de tu camino, de tu vida…

Personas que se suman al carro de lo solidario, siendo lo más hipócrita, transformando humo vestido de falsos favores en una petición de ayuda a si mismo.

Cuando nunca en su vida dio nada por los demás, ahora quieren recibir lo que nunca transmitieron, y si no lo reciben el malo eres tu.

Acuérdate de quien eres

Publicado: 26 febrero, 2021 en Sin categoría

Que época nos toca vivir.

Una en la que los valores y principios de cada uno, no son permanentes y se cambian al antojo de quien les manipula.

Poco se acuerdan de quienes han sido por ellos mismos, ahora parece que el bailarle el agua al que mas ruido hace, es mejor. Y cuando crees que has alcanzado tu propósito que no es más que el que te han hecho creer que tenías que conseguir… se te olvida de donde vienes, pisando el respeto, la humildad y la honestidad que antes llevabas siempre contigo.

Te crees una persona pura, con unos conocimientos y cultura que otros no tienen, les miras por encima del hombro, sin darte cuenta que esos otros, llevan en este mundo mucho más que tú, dando un paso tras otro, yendo a un ritmo más lento, pero más seguro y sobre todo, sin echar por tierra la personalidad y actitud que siempre tuvieron desde el principio, valorando a los demás por su trabajo y empeño, no por sus berridos y críticas no constructivas.

Hecha la vista atrás, no eres nadie sin los que te ayudaron a levantarte, pero si lo puedes ser sin necesidad de depender del que te machaca día tras día…

Valora al Prójimo

Publicado: 20 enero, 2021 en Sin categoría

Que tiempo nos toca vivir… eso de que toda esta historia nos haría mejores ya no se lo cree nadie, pasamos de alegrarnos por las cosas buenas que le pasan a los demás, a tener una envidia inmensa y quitarle merito.

Vivimos una época que prima el ‘yo más’ que el ver y dar la importancia que se merece a cada cosa que hacen los demás. Día a día tratas de hacer las cosas bien, de no cometer errores, de hacer lo que haga falta para que los que dependen de ti, sigan funcionando. Pero… cuando antes eso se aplaudía y valoraba, ahora pasa desapercibido, te hacen sentir que lo que has hecho no ha sido tan costoso, a pesar de que tu te alegras y enorgulleces de que, el que te quiere pisar, te cuente que el también a sufrido haciendo tal cosa hasta haberla conseguido.

Pero no, el afecto no es mutuo. Algo ha cambiado. El pensar en otras prioridades más materialistas, el intentar que nadie quede por encima de ti, que la medalla no se la ponga otro aunque se lo merezca, hace que la gente se vuelva algo que siempre ha odiado pero por alguna extraña razón, ahora el ser así es el camino, el camino a la destrucción, claro…

Año nuevo…

Publicado: 31 diciembre, 2020 en Sin categoría

Que añito nos ha tocado vivir… Último post del año.

Un año en el que he seguido valorando las cosas que verdaderamente importan. Si, porque, el dichoso bicho no me ha hecho cambiar ni abrir los ojos, no, eso ya lo hice hace muuucho tiempo cuando decidir ser feliz a toda costa.

Creo que soy una persona de recursos y me siento orgulloso de ello. Este año he procurado cuidar de los míos y a pesar de ello, seguir disfrutando de la vida. Al principio me costó, pero la fuerza de mis mujercitas, me hizo que tuviera la capacidad suficiente por asumir la situación y sacar alternativas para poder seguir teniendo una sonrisa en la cara.

Este año creo que los padres, hemos tenido que asumir esa responsabilidad que otros años, en parte, lo asumen los Ayuntamientos y Asociaciones para que los peques tengan un bonito recuerdo de estas fechas navideñas. Otros años eran las luces de la ciudad, este ha sido las luces de las casas de los pueblos (vaya paseos mas buenos nos hemos dado viendo cosas muy chulas y originales en cada fachada), otros años mi nena me veía en la moto escoltando a los Reyes Magos, un desfile en el que, junto a mi familia motera, adornábamos nuestras monturas con luces y regalos, este año, esas luces han adornado nuestra casa sumando a los adornos de otros años, arbolito, belén, etc…

Hemos procurado no juntarnos donde había mucha gente, poco parque, pero, mi nena no lo ha echado de menos. Salir con la bici, con el patinete, jugar con cualquier cosa que se nos ocurriera y fundamentalmente, siempre los tres, ese ha sido un buen sustituto a otros años. Mi hija ha disfrutado muchísimo. A Papá Noel le ha visto por ‘videconferencia’, a los Reyes desde el cole también, es lo que tiene la tecnología de esta época. Le van a traer lo que ha pedido por ser tan buena y sacar tan buenas notas, una peque de 6 años no creo que necesite nada más, y por supuesto no creo que convenga arriesgar a hacer lo de otros años, valora más poder ver a sus abuelos.

Por todo esto, vuelvo a decir lo mismo de todos los años, me siento feliz y este año os deseo lo mismo, pero este año mucho más, claro: SALUD. Cuidaros mucho, que esta guerra no ha acabado todavía, pero, la ventaja que tenemos, es que es una guerra fácil de ganar, todo está en ser responsables, y seguir viviendo felices, que hay muchas cosas para poder seguir sintiéndonos vivos.

Año nuevo… a seguir luchando disfrutando de la vida.

Feliz año.

Como siempre, mi balance del año lo hago en mi última ruta motera del año, jeje.